lunes, 4 de agosto de 2014

MEMORIAS DE UN PARADO CDLXVI - Sentimientos -

Esta mañana luce el sol, aunque me hubiera hecho falta un poco mas de agua, para ver si le puedo dar la vuelta al huerto y prepararlo un poco, ya que yo creo que está bastante enfermo. Quizá por el descuido de las largas ausencias, quizá por falta de sol y de agua, al estar tapado por el canillero y la enredadera o quizá mi padre, que ya enfermo, ni podía ni sabía.

La temperatura a las 9,25 de la mañana es de 27,8ºC en el exterior y 24ºC en el interior, con una humedad relativa del 53%.

Ayer cayeron, por Catalunya, algunas tormentas importantes. Decía la locutora de Antena 3: "en Tarragona, incluso se desbordó el río, inundando el casco antiguo", por lo que me asusté pensando en mi familia.

Cuando salieron las imágenes me di cuenta de que había sido en un pueblo, porque el río Francolí, que es el río de la Ciudad pasa por la parte baja, mientras que el casco antiguo se encuentra lejos del río y en un alto, con una diferencia en altitud, yo creo, aunque no lo tengo cerciorado, de mas de 100m., lo cual significaría que la inundación había sido del tamaño del "tsunami" de Fukushima. Pero, claro, bastante hicieron los periodistas con saber que había sido en Tarragona, lo demás hubiera sido como pedir peras al olmo.

Aquí nos juntamos los héroes de la familia. Osea mi madre, su hermana, mi primo y yo. La verdad es que fue mas que agradable, ya que, yo creo que por primera vez desde que he tratado con mi primo, de mayor, no se ha hablado de política ni de temas espinosos y la ausencia de los dos gallitos, que eran mi padre y mi tío, hizo que el devenir de la jornada fuera brillante.

Los acontecimientos van cambiando la realidad familiar, produciéndose un "status quo" diferente. Mi padre ya no puede tomar decisiones y los que se aprovecharon de él, consintiendo mi madre, se van dando cuenta del tema.

Por ejemplo, mi padre el año pasado ya no tenía coche, pues nadie de todos los que había llevado, se ofrecieron para llevarlos a algún sitio cuando lo necesitara.

En las crisis de violencia que tenía, incluso cuando tuvimos que llamar al 112 varias veces, muchos de todos esos que le adulaban para poder sacar tajada, preferían esconderse detrás de las persianas medio abiertas, para no intervenir, pero poder cotillear al día siguiente de lo que había sucedido.

Ahora se encuentran con que yo no doy explicaciones, que las propiedades de mi hermano son de él y mi madre no puede disponer de ellas, para favorecer a supuestos parientes aprovechados, que no dejo entrar a nadie en mi casa, aunque se autoinviten y que no tengo coche por las circunstancias económicas, pero que aunque lo tuviera no les llevaría ni a misa, que la tengo a 100m. de casa.

Esto ocurre, como cuando te encuentras desempleado, que todos aquellos que estaban a tu alrededor, desaparecen del mapa. Mi padre hizo muchos favores y se gastó mucho dinero en gasolina y comidas, pero eso se acabó, porque nadie ha llamado para preguntar por él. Solo cuando se aproximaban las vacaciones, para ver si iban a ir al pueblo (desconocían que estaba en una residencia) para poder seguir sacando tajada.

Por lo menos, los que no son parientes y allegados, son los que contribuyen con su solidaridad a hacerme la vida mucho mas agradable, de la que tenía en Calafell, lo cual agradezco mas que infinitamente, pero es duro pensar que los que siempre estuvieron a la sombra de mi padre, ahora te das cuenta de que solo lo hacían por interés.

Y es que al igual que yo, muchos desempleados, han visto como todos aquellos que les podían ayudar, están desaparecidos ( y no se trata solamente de lo económico sino de esas palabras de ánimo), la vida te hace malo, aunque no lo quieras.

A mi me ha tocado por partida doble. El desempleo y la enfermedad de mi padre, por lo que se va acumulando un rencor muy grande, porque tanto mi padre como yo, cuando pudimos ayudar lo hicimos a diestro y siniestro, haciendo el bien y sin mirar a quien.

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